Arte
Flamenco, Roger Van der Weyden y su dramatismo en su obra “Piedad”
Comenzaré
este ensayo mencionando que Weyden
es un artista flamenco
esto quiere decir que es un pintor de Países Bajos en este caso
Bélgica en la ciudad de Tournai 1400, ciudad de los tallistas en
piedra, que era una región francesa en aquella época (Russoli,
p.9), Weyden usa algunas características del arte gótico y
renacentista, como ya sabemos, el arte gótico se conoce por tener un
estilo sombrío, oscuro y emotivo. Roger Van Der Weyden conserva una
característica del gótico como la emotividad, pero también se
enfoca en un estilo que adquirió de sus maestros Van
Eyck y Robert Campin (Roger empezó su entrenamiento el 5 Marzo de
1427 con Campin), por ejemplo plantea una nueva visión a la
luminosidad que significa envolver tiernamente a los objetos,
sumergiéndolos en una misma atmósfera común sin disminuir la
individualidad de los objetos (Russoli, p.11), plasmar una nueva
interpretación de la figura humana, es decir resaltar los cuerpos;
así como tener una representación figurativa y dramatismo en sus
obras que se representa principalmente en los gestos de los
personajes.
Weyden
también generó un propio interés por querer resaltar el
“esplendor” de las telas preciosas, maneja con detalle cada borde
de la ropa; en los decorados, es muy cuidadoso con la textura para
lograr que se visualice de qué material están hechos; por una luz
nítida, donde marca los claros y oscuros que se notan principalmente
en las partes del cuerpo como los ojos, la frente, y el mentón.
Roger encierra la escena, bloquea el espacio que puede haber
alrededor de ella, es decir, lo deja en plano medio, parece que el
paisaje no tiene relación con la escena del primer plano, y como ya
mencioné, para Weyden era importante resaltar el dramatismo y su fin
es profundizar la introspección psicológica de los personajes.
Weyden
pintó en su mayoría situaciones religiosas, por ejemplo
La piedad(Museo del Prado), para mí opinión es una obra relajada, a pesar de
que es una historia compleja y de escena fuerte en la religión
cristiana, es una obra que me transmite paz; me parece curioso que en
ella, Weyden no ponga a Jesús con un tono rojo brilloso y causa
de esto, me atrevo a decir que Weyden no cae en el morbo y la
exageración, si nos fijamos bien, a los personajes no los pinta con
sensación visual exagerada en cuestión de sufrimiento, ya que no
tienen lágrimas los personajes, no se percibe un color rojizo en la
cara como si hubieran llorado por mucho tiempo, La Virgen parece
aceptar resignación, y lo percibo por el modo en como coloca sus
manos y brazos sobre Jesús, se nota como lo agarra con tanta
delicadeza y amor; Jesús está sobre el manto pesado y largo que
conforma parte del vestido de la Virgen, se observa porque tiene esa
sensación en la textura del mismo; puede visualizarse un sentimiento
de melancolía y me profundizo a la escena ya que he vivido
experiencias cercanas de una pérdida de un ser querido, después del
suceso, una madre no sabe qué hacer, su hijo se ha ido, parece que
la vida ya no tiene sentido, no sabe de dónde agarrar fuerza y más
aún cuando no se explica por qué suceden así las cosas. La
pérdida de un ser amado siempre es un momento doloroso, que no solo
a la madre le afecta sino a los familiares, de igual manera si tenías
una estrecha relación con el difunto, se logra sentir ese vació, esa
tristeza y consternación.

En
la obra, aparecen dos personajes que acompañan a La Virgen en su
dolor, uno de ellos San Juan, a él es al que se puede ver apegado al
dolor de la madre, y en la pintura Weyden lo dibuja entre sentado
para sostener a Jesús y ofrecerle su apoyo a La Virgen, su cara se
ve triste, con desesperación y me refiero a estos adjetivos ya que
son captables en los gestos de San Juan y tal vez haciéndose la
misma pregunta, ¿Qué será lo que pasará después conmigo?, ¿Con
María? ¿Cómo puedo ayudarla?, se transmite sinceridad y
comprensión, y es que ser tan unido a una persona, hace que sientas
de cierto modo el dolor, es algo realmente desagradable, se vive tan
de cerca la pérdida, tienes momentos de incertidumbre e impotencia,
y cómo familiar o amigo debes hacer lo posible por tratar de aliviar
esa angustia, y tratar de cambiar el acontecimiento, regresar el
tiempo, lo cual es imposible y llegas a sentirte culpable por no
poder remediarlo, lo único que piensas es “el tiempo pasa rápido
pero el dolor sigue ahí”, y no sabes cómo reaccionar ante una
situación así, intentas ponerte en el lugar del principal afectado
para tratar de comprender un poco más la pena, pero simplemente no
puedes; la cara y posición de San Juan es un efectivo ejemplo para
representar todos los sentimientos y pensamientos que se adhieren a
cualquier persona en un problema como este.
La
Virgen en esta obra no se ve físicamente mal, luce con su vestido
limpio; reiterando, lo importante para Weyden era transmitir el
dramatismo mediante una escena que puede ser real, donde pueden haber
muchos sentimientos a la vez, y que se perciban con sólo gestos, se
observa con claridad a María con una cara de cansancio, ¿por qué
menciono “cansancio”? se puede ver en la forma en cómo están
sus ojos, su mirada, su boca, y su posición corporal lo refleja.
Para
una madre perder a un hijo no es fácil, si yo perdiera a uno, no
sabría en verdad qué hacer, y todos podemos decirlo, pero realmente
quien no ha pasado por algo así no permite comprenderlo al 100%
aunque lo queramos, no obstante sí se siente el dolor tan cerca que
parece también corresponderte, es un momento desagradable perder a
un ser querido, más a un hijo, es estresante, cansado, y además es
algo con lo que cargarás el resto de tu vida, en verdad es algo
complicado, más para una madre, las metas se acaban durante la
pérdida e incluso para toda la vida, ya no hay nada que valga la
pena… Cuando no tenemos una pérdida directa, la comprendemos poco,
y cuando tenemos a la persona amada a nuestro lado relativamente a
veces no valoramos lo que es hoy, lo que es nuestro día y la
compañía de alguien especial, a menudo podemos dar por hecho que
estaremos vivos cuando no debe de ser así y creemos que no siempre
se tiene que decir lo que piensas, sientes, piensas que tendrás
tiempo para decir las cosas después cuando verdaderamente es algo
que no se tiene que hacer.
El
apoyo de un familiar o amigo cercano en una persona vulnerable a una
pérdida como está que vemos entre Jesús y María es fuerte y de
gran ayuda, siempre vamos a necesitar algún apoyo para poder salir
adelante, y que lo ocurrido se supere pronto. Aquí vuelvo a
mencionar ya que observas la obra y el apoyo de San Juan hacia La
Virgen, colocan sus brazos y manos de una forma peculiar que refleja
paz, ayuda, y bondad; Weyden quiso resaltar esta parte porque para él
era esencial representar esa sensibilidad en el cuerpo para causar
emoción a través del movimiento.
El
otro personaje que acompaña a la Virgen lo califico con sentimiento
de resignación, con cara de cansancio, y comprensión, aunque ya
teniendo una idea clara y objetiva de la realidad, sus gestos ya son
más fijos en el sentido de que tiene aceptación.
En
lo personal esos gestos no los suelo hacer ante una situación
difícil, porque soy vulnerable a recaer en las malas noticias y
sencillamente no podría contener el llanto a comparación del sujeto
que aparece en la obra.
Ahora
comprendo que en esta obra Weyden sí trata de resaltar el dolor,
juicios de los valores, afición al drama, en donde la vida
espiritual y la material es símbolo de unión justo como era en esa
fecha en Flandes. (Vogelsang, p. 16).
Se
dice que las obras de Weyden comenzaron a tener algunos cambios
después de sus visitas a diferentes países como Italia aunque ese
viaje no le quitó la idea de salir del contexto para dejar de ser
un artista completamente de la escuela flamenca. En 1435 se fue a vivir a Bruselas junto con su esposa y sus dos hijos y para 1936 Weyden es nombrado pintor oficial de Bruselas. (Gallery of art, Washington D.C).
Van der Weyden murió en Bruselas en Junio 18 de 1464. Sin duda deja una gama de obras de arte que fueron en su tiempo consideradas realistas, y una gran base sobre la escuela flamenca, periodo de transición en el gótico.
Bibliografía:
Museo Mauritshuis, La Haya/Search /Rogier van der Weyden
Gallery of Art Washington D.C/The collection/Search: Roger Van Der Weyden
Museo del Prado/ Enciclopedia en Línea/Pintura Flamenca
Pieta por Rogier Van Der Weyden, Williem Vogelsang, Aguilar S.A, (1950 )
Los Grandes Maestros de la Pintura Universal, v.2, Esplendor del Renacimiento, primera parte, Franco Russoli, Editorial Fabbri, (1980).
Análisis de la obra:
“Retrato
a una dama” – Roger Van Der Weyden
Horizontal:
Se notan en su cinturón rojo, en su camiseta de color dorada, sus
ojos entre caídos, su boca, y en sus brazos entre enlazados.
Vertical:
Se observan en su velo en la parte de los lados, en su collar, en los
bordes como entre salidos de su chaqueta, su cuello, la parte de los
lados que va debajo de las axilas hasta la cintura, y su nariz
afilada.
Curva:
En la parte de arriba del velo se orna una curva caída y otra en su
chongo, la oreja de su lado derecho, y su barbilla.
Triangulares:
En la línea quebrada que se hace entre sus dedos y uniendo su mano
con la otra, la parte caída de su mascada, se forma un triángulo al
revés, al igual que en su collar, y en el espacio que se hace cuando
coloca sus brazos en la base sólida y los enlaza uno al otro.
Rectangulares:
Principalmente se ve el fondo de la obra, se ve muy fácilmente que
la obra se basa mediante un rectángulo, se forma en su cinturón, y
en toda la parte que cae en los lados de su cara el reboso color
dorado.
Circulares:
Obviamente en su cara, se nota muchísimo por la manera en que
resalta su frente, y en la parte de su cabeza el peinado que trae es
completamente circular.
Temperatura:
Propiedades:
Tono:
Amarillo
Saturación:
Los colores son puros ya que no maneja casi ninguna combinación
(negro, rojo, dorado)
Brillo:
Se percibe más luminosidad en los cuerpos que en el fondo